Paralizada
.
Tímidos fueron mis pasos
que poco a poco fueron cruzando
primero puertas,
y después fronteras.
.
Caminar sin mirar atrás
Caminar sin rumbo, sin destino,
Simplemente caminar y caminar
.
Caminando dicen que avanzamos,
Caminando dicen que aprendemos,
Siempre caminando
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Madre Teresa De Calcuta
(…) Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.
–Poema De La Despedida
José Angel Buesa
No es No
“No” es “No”,
y hay una forma de decirlo:
No
Sin admiración,
ni interrogantes,
ni puntos suspensivos.
No.
Se dice de una sola manera.
Es corto, rápido,
monocorde,
sobrio y escueto.
No.
Se dice de una sola vez.
No.
Con la misma entonación.
No.
Como un disco rayado.
No.
Un No que necesita
de una larga caminata o
una reflexión en el jardín,
no es No.
Un No que necesita
justificaciones y explicaciones,
no es No.
No.
Tiene la brevedad de un segundo.
Es un No para el otro,
porque ya lo fue para uno mismo.
No.
No deja puertas abiertas,
ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser No,
aunque el otro y el mundo
se pongan de cabeza.
No.
Es el último acto de dignidad.
No
es el fin de un libro sin más
capítulos ni segundas partes.
No
no se dice por carta,
ni se dice con silencios,
ni en voz baja,
ni gritando,
ni con la cabeza gacha,
ni mirando hacia otro lado,
ni con símbolos devueltos,
ni con pena y mucho menos
con satisfacción.
“No” es “No” porque no.
Cuando el “No” es “No”,
se puede mirar a los ojos, y el No
se descolgará naturalmente de
los labios.
La voz del No no es trémula,
ni vacilante,
ni agresiva, y no deja
duda alguna.
Ese No no es
una negación del pasado:
es una corrección al futuro.
Y solo quien sabe decir No
puede decir Si.
De Hugo Filkenstein
Despertando
No hay distancia que nos separe,
ni camino que nos una,
extraña historia es esta,
que sin buscarte te encontré.
Y es ahora, cuando al buscarte no te encuentro,
cuando queriendo tenerte no te tengo.
¿Qué pasó?
Quizás fue la lluvia que borró tus huellas,
quizás fue el viento que ya no me trae nada,
o quizás solo fue un sueño que me hizo volar.
@Toquigo
Al llegar a casa y abrir la puerta me he llenado de aromas, un olor me ha despertado los recuerdos del verano.
Largas tardes, noches de calor, ojos como platos y un patio estrellado en el valle. Aún recuerdo aquellas palabras ” contigo puedo volar”…
Miré hacia atrás y pude ver que siempre he llevado dos alas que hacia tiempo que no se abrian. Aquellas palabras me emocionaron de alegría y casi sin querer mis alas comenzaron de nuevo a revolotear.
Creo que desde entonces no he dejado de moverlas.
Hoy necesito un lugar alto en el mundo,
un lugar dónde mis ojos alcance a ver la tierra y el cielo,
hoy necesito saltar a la vida, abrir las alas y volar.
Hoy quiero perderme por el Universo
Happy ending
Aunque la noche, conmigo,
no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
si es definitivo.
Que aunque el gusto nunca más
vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
no suelen durar.
